A tan solo 7 km del casco urbano se encuentra la Casa de Cristo, un santuario del siglo XVII de estilo barroco popular, cuyo origen se relaciona con la aparición de Cristo al pastor Rui Sánchez en 1493. El conjunto rehabilitado incluye la iglesia, zonas de albergue y restauración, y acoge el Centro de Interpretación de Arte Rupestre, dedicado a la difusión de las pinturas declaradas Patrimonio de la Humanidad.
En un enclave más remoto y rodeado de naturaleza se sitúa el Santuario de la Rogativa, cuya ermita, construida entre los siglos XVI y XVII, es destino de peregrinación desde hace más de cuatro siglos. Su ubicación, entre el Macizo de Revolcadores y Peña Jarota, ofrece un paisaje que cautiva al visitante.



